20
lucha
Tierra dura, tierra blanda,
pezón de la tierra breve;
para el hombre, tierra agria.
Grietas de la sed, asperezas,
dolor de la sombra árida;
camino largo de polvo,
senda de la noche larga.
Voy por la tarde de ayer
reflejándome en mañana,
siempre caminando, siempre
sin encontrar la posada
del sudor, sin ver la imagen
temblorosa de las aguas.
Lucho y sufro por la vida
que me quema y que me abrasa,
que ruge como una fiera
entre mi pecho y espalda,
y no puedo liberarme
de sus uñas, de sus garras,
que cada segundo ponen
grilletes en mi garganta.
Canto en verso y canto en prosa
para aliviar esta carga
que son los
cinco sentidos
contra una sola alma.
Comentario e
interpretación
Entiendo que el título más completo de
este poema sería «Lucho por la libertad», porque el poema habla de la lucha por
la supervivencia con lamentos por la vida que le queda por vivir:
Lucho y sufro por la
vida
que me quema y que me abrasa,
que ruge como una fiera
entre mi pecho y espalda,
(Vv.14 al 17)
Se inicia el
poema con una alusión a la tierra dura para el hombre, una tierra hostil y
estéril como en un desierto lleno de vacío, lleno de grietas y de sed. Con
«pezón de la tierra breves» del verso 2 hace una personificación o prosopopeya
ente el pezón de un promontorio de tierra y el pezón del seno que podría ser de
una mujer o de un bóvido o caprino. Es una visión pesimista.
La evocación de
una tarde del ayer reflejándose en mañana, podría parecer uno de esos espejismo
que se forman en los desiertos, donde a pesar de que vas caminando nunca lo
alcanzarás, ni encontrarás posada que está siempre lejos, y no ves su imagen.
Otra alusión al
cautiverio expresivo es la del verso «grilletes en la garganta» (V. 21), este
verso tiene su doble intención, donde nos habla de que no puede librarse de las
uñas y de las garras de la fiera que ruge dentro de sí mismo; por ello, al
final del poema dice que «canto en verso y cante en prosa» (v.22), para aliviar
la carga, toda la carga de su vivir sin sentido, reflejándose en los espejismo
de una sociedad temblorosa y paupérrima. Y es que, no solamente hemos de interpretar
los poemas individualmente, sino en su conjunto. Por lo tanto, cuando el lector
llega a este poema número 20, se convence de que mi teoría sobre los deseos de
libertad de las personas sin rumbo, a la deriva, es la denuncia implícita de una
época de tiranía.
La
ilustración surge de la idea del enunciado del poema de luchar por la libertad,
en un desierto o tierra dura bajo una Luna fría en cuarto menguante. El hombre
alza sus manos engrilletadas pidiendo a la
Luna que rompa sus cadenas que le sujetan con su luz de guadaña. La Luna
tiene influencia magnética sobre las mareas y sobre los partos de las mujeres
embarazadas. COMPRA EL LIBRO:
HERMANÉUTICA DE "HOMBRES A LA DERIVA" DE MANUEL MOLINA
de Ramón Fernández Palmeral
Homenaje en el centenario del nacimiento de Manuel Molina.